Un número muy reducido de personas puede sufrir una crisis al exponerse a luces o patrones parpadeantes. Puede ocurrir viendo la televisión o jugando a videojuegos, incluso a personas sin antecedentes de crisis ni epilepsia.
Crisis fotosensibles
Quien haya tenido alguna vez síntomas relacionados con una epilepsia fotosensible debería consultar a un médico antes de jugar. Los padres deberían vigilar estos síntomas en sus hijos, porque en niños y adolescentes aparecen con más frecuencia que en adultos.
Los síntomas pueden incluir:
- mareo, alteración de la visión o tics en los ojos o la cara;
- movimientos bruscos de brazos o piernas;
- desorientación, confusión o pérdida de conciencia del entorno;
- convulsiones o pérdida del conocimiento.
Deja de jugar de inmediato y consulta a un médico si tienes cualquiera de estos síntomas.
Para reducir el riesgo:
- siéntate más lejos de la pantalla;
- usa una pantalla más pequeña;
- juega en una habitación bien iluminada;
- no juegues si tienes sueño o estás cansado.
Fatiga visual y mareo por movimiento
Jugar mucho rato cansa la vista, y a parte de la gente el movimiento en pantalla le provoca náuseas o mareo. Descansa al menos 10–15 minutos cada hora y deja de jugar si te encuentras mal. Seguir rara vez lo mejora.
Lesiones por esfuerzo repetitivo
Las sesiones largas de teclado y ratón provocan dolor o rigidez en manos, muñecas, brazos, cuello, hombros y espalda. Descansa, estira y mantén una postura cómoda. Si el dolor, el entumecimiento, el hormigueo o el ardor persisten después de dejar de jugar, acude a un médico.
Audición
Escuchar mucho rato a volumen alto, sobre todo con auriculares, puede dañar la audición de forma permanente. Pon el volumen a un nivel en el que todavía oigas a alguien hablar en la habitación; puedes ajustarlo en Ajustes → Audio.
General
No juegues cansado, con poco sueño ni bajo los efectos del alcohol o de medicamentos. Mantén las sesiones en proporción con el resto de tu día. Si tienes alguna enfermedad, estás embarazada o llevas un dispositivo médico implantado, consulta a un médico antes de jugar.
Esta página es información general de seguridad, no consejo médico. Si te preocupa tu salud, habla con un profesional sanitario cualificado.
